La innovación al servicio de la detección en el agua de parásitos microscópicos. Hoy os traemos una investigación desarrollada por Ewa Goldys y su equipo investigador en la Universidad de Nueva Gales del Sur. El equipo, ha diseñado un sistema simple y novedoso para la identificación de la presencia de posibles microbios en el agua. 

Una investigación contra un parásito altamente perjudicial. Concretamente se trata de los microorganismos Cryptosporidium, los cuales pueden suponer un perjuicio considerable en la salud e, incluso, siendo mortal en algunos casos. La investigación abre una nueva puerta a la detección de la presencia de microbios en el agua.

Tecnología CRISPR ultrasensible ante microbios

Tecnología CRISPR para detectar microbios. En la investigación, con el objetivo de detectar la presencia de Cryptosporidium parvum, se ha empleado tecnología CRISPR ultrasensible. Para ello, se ha contado con unos equipos simples. Esta tecnología abre la puerta a la innovación a través de su desarrollo, lo cual le permitiría la detección de otros virus y bacterias. Es especialmente reseñable que podría ser eficaz para la detección de COVID-19.

El riesgo de la presencia de Cryptosporidium en el agua. Este parásito extiende su presencia a fuentes de agua que han sido contaminadas por animales. Su potencial riesgo reside en la capacidad que ofrece para provocar trastornos en el sistema digestivo. El cambio de clima está causando en Australia la dilatación de los periodos de sequía, sucedidos por intensas lluvias. Esta alteración del clima, puede acentuar la contaminación de las aguas.

El Cryptosporidium extiende su presencia por la contaminación transmitida por animales

El método supone una alternativa económica y simple de detección de Cryptosporidium. Hasta la fecha, la detección de estos microbios en el agua, hace necesario el empleo de equipos de alto coste y una elevada formación para lograr identificarlos en el agua. Sin embargo, el método que Goldys, está investigando, ofrece un método económico y sin precisar de una formación específica para el proceso. Con lo cual, se facilita el desarrollo del proceso y análisis del resultado obtenido.

Un sencillo manejo y un coste de operación inferior

Un brillo fluorescente advierte la presencia del organismo. Un mecanismo sencillo indica que en el agua hay contaminación por Cruptosporidium, un brillo fluorescente. La facilidad para identificar su presencia es especialmente positiva puesto que, se considera que, únicamente dos microbios pueden generar una infección grave.

El reducido coste del sistema, favorece su accesibilidad. Como indica Goldys, el diseñar un sistema más económico, permite aumentar la disponibilidad y con ella, el número de pruebas realizadas. Además, el método objeto de investigación también permite realizar las pruebas sobre la muestra, de forma más rápida.

El sistema diseñado, resulta más económico y permite realizar pruebas de forma más rápida

Los beneficios de este método, más allá del Cryptosporidium. Las repercusiones positivas que ofrece este método son múltiples. Además de reducir el coste de operación, es posible que en el futuro se encuentre una aplicación para la detección del COVID-19. Actualmente, la detección de este virus en el agua puede tardar hasta 11 horas, de las cuales, gran parte son empleadas en tareas de transporte.

Reducción del tiempo en el análisis de presencia de COVID-19 en el agua. El tiempo requerido para la detección de este virus, puede reducirse a únicamente dos horas y media. Este avance sería gracias a que, con este método, sería posible realizar el análisis en el propio lugar de la toma de la muestra.

En el futuro, el sistema, podría tener aplicaciones en la detección de COVID-19

Lectura de los resultados obtenidos a través de un lector de placas estándar

La detección de proteínas específicas es clave en el proceso. El sistema que ha desarrollado la profesora Goldys y su equipo, utiliza tecnología CRISPR. Esta tecnología identifica proteínas específicas en el Cryptosporidium y se adhiere a él. A continuación se añade un componente fluorescente a la mezcla que, posteriormente, es combinado con la muestra. El resultado puede ser observado con un lector estándar de placas

La lectura con lector de placas hace el método aún más eficiente. Esto es a causa de que permiten el procesamiento de múltiples muestras de forma simultánea. La eficacia del sistema está acreditada por los resultados obtenidos en laboratorio. El proceso finaliza en dos horas y media aproximadamente y ofrece una sensibilidad de hasta un único Cryptosporidium por mililitro.

La sensibilidad del proceso permite detectar incluso un único Cryptosporidium por mililitro.

El método puede ser revolucionario por sus características. Como indica Goldys, la presencia de este microbio puede ser perjudicial debido a que no es necesaria una gran presencia de ellos para enfermar. El sistema habitualmente empleado en la actualidad, es complejo y emplea una gran cantidad de tiempo. Por ello, el nuevo puede ser una revolución por su simplicidad y menor consumo de tiempo.

Conclusión

La innovación avanza en distintas direcciones. El desarrollo tecnológico no permite únicamente la aparición de nuevas herramientas sino que, además, permite facilitar su uso, hacerlas más resistentes y reducir su coste. Por ello, investigaciones como la que ha desarrollado la profesora Goldys, son tan positivas, es decir, por la accesibilidad que permite su sistema. 

Una tecnología ante microbios potencialmente perjudiciales. La contaminación por la presencia de microbios en el agua, puede resultar un riesgo elevado. Por ello, la línea de trabajo de numerosas empresas, como es el caso de BlueGold, es ofrecer nuevas herramientas que hagan del agua un recurso cada vez más seguro. Con la innovación de nuestra mano, el futuro será más seguro y sostenible.

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