Un proyecto, cinco países y un objetivo común

Optimizar los recursos disponibles es una prioridad para la sostenibilidad. El proyecto Wilder Uptake está compuesto por empresas privadas y centros de investigación de cinco países. El objetivo de la investigación es la innovación en la utilización del agua, a través del tratamiento de agua, reduciendo el agua descargada y dando lugar a negocios con una base sostenible.

El equilibrio entre recursos es un gran avance para la sociedad. Por ello, con el tratamiento de agua se abre una vía para la obtención de fertilizantes que pueden ser utilizados en la agricultura. Es el caso del fósforo y del nitrógeno, los cuales se encuentran presentes en las aguas residuales y pueden ser recuperados para su posterior utilización. La recuperación de los recursos es una necesidad actualmente puesto que, cada vez son más escasos y limitados.

El fósforo y el nitrógeno se encuentran en el agua residual y  son altamente reutilizables

Las trabas burocráticas y normativas, en ocasiones, pueden suponer un escollo. Como indica Herman Helness, miembro del centro de investigación SINTEF, los cuellos de botella, generalmente, causan las regulaciones y la carencia de modelos comerciales. Es decir, cuestiones de naturaleza distinta a la tecnológica pueden suponer un freno, o ralentización, a la aplicación de tratamientos de agua que recuperen  recursos.

Innovación en los fertilizantes con base en lodos

La recuperación de recursos, una realidad dentro de Wilder Uptake. En esta línea de trabajo, la empresa IVAR IKS, de Noruega y miembro del proyecto, está llevando a cabo actualmente la recuperación de materiales. Extrae fósforo del lodo derivado de las aguas residuales, el cual es empleado en diferentes usos. Es utilizado en la producción de fertilizantes y productos aplicados al terreno, además de en aplicaciones como el biogás y la energía.

El tratamiento de agua evoluciona hacia  una nueva concepción. Como indica Leif Ydstebø, director responsable de lodos y biogás en IVAR, anteriormente, el tratamiento de aguas residuales buscaba la supresión de sustancias no deseadas. Sin embargo, este concepto ha cambiado puesto que, en palabras de Ydstebø, se está trabajando de forma que se puedan recuperar los nutrientes.

Una línea definida del proyecto es trabajar para recuperar nutrientes del agua residua

Recuperar el hidrógeno y el fósforo no es suficiente para utilizarse como fertilizante. Al suprimir la presencia de lodos en las aguas tratadas, presentan nitrógeno y fósforo. Sin embargo, no lo hacen en una cantidad suficiente como para ser una solución fertilizante. Por ello, el proyecto trabaja en una línea de trabajo definida: recuperar un material conocido como estruvita. La estruvita contiene ambos elementos y de esta forma se recicla más fósforo.

Optimizar la rentabilidad del tratamiento de agua ha sido un objetivo prioritario. Al respecto de los objetivos del proyecto, Ydstebø, indica que la planificación que han llevado a cabo es desarrollar una nueva tecnología. Concretamente se refiere a una nueva forma de reciclaje dentro de las plantas de tratamiento de aguas residuales.

El proceso de investigación ha hecho imprescindible innovar en el reciclaje

La normativa como traba a la innovación

La experimentación ha sido la mejor forma de hallar la fórmula correcta. Como parte del proyecto, se han desarrollado una serie de pruebas de laboratorio. Estas pruebas permiten concretar qué tipo de modelo se ajusta de la mejor forma a las instalaciones de IVAR. El objetivo, como refiere Ydstebø, es hacer las operaciones de planta lo más rentables posibles.

El precio del fertilizante con base en lodo es un fuerte atractivo. Erik Norgaard, microbiólogo en HØST, indica las reticencias iniciales sobre el consumo de fertilizantes basados en lodo. Encuestas realizadas en el mercado de producción de cereales evidencia un escepticismo a priori. Sin embargo, el poderoso atractivo de los precios de este tipo de fertilizante en comparación con los habituales, ha roto la barrera de la duda.

Los competitivos precios del fertilizante con base en lodo han ayudado a romper las reticencias iniciales

La venta de fertilizantes con origen en lodo encontró trabas administrativas. Norgaard explica que la normativa y la regulación de Noruega al respecto de la venta de este tipo de producto con objeto lucrativo, supone una barrera para el mercado. Entre otros requisitos, se debe cumplir con el deber de comunicar a los médicos el uso de fertilizante con base en lodos.

Una normativa estable ha permitido la incorporación al mercado de nuevos productos. Como indica Norgaard, tras un periplo de conversaciones con las autoridades competentes, llegaron a un acuerdo. Concretamente la dispensa del requisito de la comunicación a las autoridades sanitarias. Una problemática aparente es el crecimiento de la tecnología que evoluciona a un ritmo superior al de adaptación de las leyes a nuevas técnicas.

Un problema es la diferente evolución que muestra tecnología y normativa

El tratamiento de agua, una oportunidad para la sostenibilidad y la economía

La tecnología nos ofrece unos fertilizantes orgánicos de mayor calidad. Como refiere Norgaard, la red de aguas residuales ha sido renovada. Por otro lado, el uso de tuberías de cobre ha disminuido. Esto supone una menor presencia de metales pesados en las aguas residuales y, como consecuencia, en los lodos generados.

El fósforo recuperado, una oportunidad de negocio para Noruega. La agricultura emplea de forma contínua fertilizantes que incluyen fósforo para la producción de alimentos. Es una realidad que existen zonas en el mundo donde el suelo sufre carencia de fósforo y necesita de su importación.  Por ello, la recuperación del fósforo puede ser una solución para paliar su ausencia en determinados suelos

La recuperación de fósforo con origen en el lodo puede ayudar a zonas con carencia de esta sustancia

Conclusión

El tratamiento de agua no es una herramienta exclusiva para la sostenibilidad hídrica. Como comprobamos, la agricultura puede verse beneficiada de las ventajas que ofrece un tratamiento de aguas que permita la recuperación de recursos. El aprovechamiento de lodos para su reutilización es parte del camino hacia la economía circular.

En BlueGold creemos que la sostenibilidad es un bien y, por ende, un objetivo común. Por ello, buscamos en la tecnología y en la innovación formas de convertir el tratamiento de agua en una llave para la economía circular. Como vemos, la recuperación de lodos, puede ayudar a hacer más sostenible la producción de alimentos en la agricultura.

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