El cloro, la razón para hallar una mejora en las membranas de ósmosis inversa

Investigadores de Yale buscan nuevas formas de optimizar la desalinización del agua. Esta investigación, cuenta con un aspecto realmente curioso, se ha empleado los materiales de los trajes de baño como inspiración de trabajo. Esta es una investigación desarrollada por un equipo de investigadores de la Universidad de Yale en colaboración con la Universidad de Nanjing. Una investigación que abre la posibilidad de una membrana de ósmosis inversa resistente a la aplicación de cloro.

La poliamida, material que forma las membranas, es altamente susceptible al cloro.  A pesar de que el tratamiento de ósmosis inversa es la piedra angular del tratamiento de aguas residuales y la desalinización, tiene una pequeña debilidad. De esta forma, la ósmosis inversa lidia continuamente con un reto, mejorar la debilidad de la membrana en su tratamiento con cloro.

 La debilidad de la poliamida frente al cloro es un reto para la ósmosis inversa

El empleo del cloro para la limpieza de membranas provoca su degradación. En el proceso de tratamiento de aguas residuales, la membrana retiene las impurezas a través del filtrado de agua. Esto se debe a la gran eficacia de la poliamida como elemento filtrante. Durante el mantenimiento, se aplica cloro con el fin de eliminar impurezas incrustadas. Sin embargo, la poliamida es un material que presenta una gran debilidad frente al tratamiento de cloro.

Científicos de las universidades de Yale y Nanjing buscan un material resistente al cloro. En su investigación, han logrado desarrollar una membrana que muestra gran resistencia al cloro. Sus investigadores, califican a este hallazgo “el santo grial de la industria”, por el avance que supone para el suministro de agua en el mundo. La investigación, dirigida por los profesores Menachem Elimelech y Roberto Goizueta, se publicaron en la revista Nature Sustainability.

El hallazgo puede ser “el Santo Grial de la industria”

Esta membrana nos ofrece una tecnología escalable a bajo coste. Podemos obtener membranas de ósmosis de alta resistencia, con posibilidad de ser aplicada a gran escala. En palabras de Elimelech, estas membranas son una respuesta económica y sostenible para desalinizar y reutilizar aguas residuales, satisfaciendo las necesidades de agua dulce.

Resistencia al cloro y nanofiltración en una misma membrana de ósmosis inversa

El poliéster fue el material elegido para la membrana. Un aspecto fundamental fue el determinar qué material debería componer la membrana. Según indica Ryan DuChanois, miembro del laboratorio de Elimelech, se optó por el poliéster como material a emplear. Los trajes de baño fueron una referencia, indica DuChanois, están compuestos de poliéster y resisten el cloro.

Anteriormente se intentó, sin éxito, crear una membrana de poliéster. El principal motivo por el que la experimentación previa con poliéster no era efectiva era por su falta de capacidad para rechazar sal. Por ello, el equipo llevó a cabo una investigación con diferentes enfoques.

Anteriormente, ya se había experimentado con poliéster

El uso del poliéster sobre la membrana de nanofiltración, fue clave en la investigación. El profesor Xuan Zhang, matiza el desarrollo de la membrana. Si sólo se emplea el poliéster, no se obtendría una membrana de ósmosis inversa densa. Por ello, se emplea una membrana de nanofiltración empleada habitualmente (susceptible al cloro) y sobre ella, la capa de poliéster. La formación de poliéster en los poros de la membrana es básico para obtener una membrana de ósmosis inversa.

El desarrollo de esta membrana, ofrece miras a la escalabilidad industrial

La combinación de poliéster y membrana de nanofiltración mostró una alta eficacia. La resistencia al cloro, quedó patente. Sin embargo, también pudo apreciarse cómo el desarrollo del proceso fue tan eficiente en filtrado como lo es empleando una membrana de poliamida.

Se ha alcanzado el éxito de una membrana de ósmosis inversa que sea resistente al cloro. DuChanois señala lo positivo del resultado obtenido, como indica, durante mucho tiempo, se ha tratado de hallar una membrana de ósmosis inversa resistente al cloro. Ante la falta de éxito previo, es un logro de esta investigación lograr a la vez tratamiento de ósmosis inversa y resistencia al cloro.

Por primera vez una membrana de ósmosis inversa es resistente al cloro

El siguiente paso es ampliar su escala para alcanzar un plano industrial.  El profesor Zhang, explica que el siguiente paso de la investigación es lograr que la membrana sea escalable para el uso industrial. Así mismo, se busca la simplificación del proceso productivo, facilitando así el acceso de las industrias a este tipo de membrana.

Conclusión

Blue Gold apuesta por la ósmosis inversa para el tratamiento de aguas. Su versatilidad  tanto en un ámbito industrial como urbano, hacen de la ósmosis inversa una gran elección. La innovación sobre una tecnología que ya de por sí es altamente eficiente, es la forma más óptima de crecer. Por ello, una membrana que reduce la debilidad del sistema ante el cloro, es una gran ventaja.

La línea de ofrecer las mejores fórmulas de tratamiento de aguas, diseña el horizonte de BlueGold. Siguiendo esta ruta, Blue Gold proyecta una gama de sistemas de tratamiento de aguas que recoja la mejor oferta en ósmosis inversa.

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