Los contaminantes emergentes resisten los tratamientos convencionales. Muchos fármacos, detergentes y compuestos industriales llegan al río tras pasar por la depuradora. Estas sustancias afectan a los ecosistemas fluviales y preocupan a las administraciones del agua. La nueva directiva europea exige eliminar al menos el 80% de los contaminantes prioritarios. Por eso crece el interés por los tratamientos cuaternarios eficientes y sostenibles.
El CSIC prueba humedales artificiales en Rubí. La Agencia Catalana del Agua, el CSIC y AstraZeneca firmaron un acuerdo para este proyecto. El plan instala humedales a la salida de la depuradora de Rubí, en Barcelona. El objetivo es reducir contaminantes que escapan al tratamiento habitual del agua residual. Se trata de una prueba piloto a escala real, aún en fase de validación.
Contaminantes emergentes que escapan a la depuración convencional
Los tratamientos convencionales no eliminan todos los compuestos. Las depuradoras clásicas retiran materia orgánica, sólidos y nutrientes con gran eficacia. Sin embargo, muchos microcontaminantes atraviesan el proceso y llegan al medio fluvial. La noticia del CEAB-CSIC cita perfluorados, microplásticos, detergentes, retardantes de llama y fármacos. Estos residuos alteran la fauna y la flora de los ríos receptores.
La normativa europea marca el ritmo del cambio. La Directiva (UE) 2024/3019 regula la emisión de estos contaminantes en el agua tratada. Obliga a las depuradoras de zonas sensibles a eliminar el 80% de los compuestos prioritarios. Por ello se necesita un tratamiento adicional, conocido como tratamiento cuaternario. Este paso extra depura el agua antes de devolverla al río.
Humedales con biochar como tratamiento cuaternario natural
Existen varias vías para ese tratamiento cuaternario. Las opciones habituales incluyen ósmosis, carbón activo y oxidación avanzada. Estas técnicas eliminan contaminantes, pero consumen mucha energía y encarecen la explotación. Frente a ellas, los humedales artificiales ofrecen una alternativa de bajo consumo. Son soluciones basadas en la naturaleza que depuran con plantas y microorganismos.
El biochar mejora la eficiencia del humedal. El biochar es un carbón vegetal obtenido por pirólisis de biomasa. Su estructura porosa y su alta superficie retienen contaminantes por adsorción. Además, favorece la formación de biopelícula y la biodegradación microbiana. Según el CSIC, este material reduce entre 5 y 10 veces la superficie necesaria.
Rendimiento del sistema híbrido según el estudio del CSIC
Un estudio reciente cuantifica ese rendimiento. La revista Bioresource Technology publicó en 2026 un trabajo del equipo de Víctor Matamoros. En laboratorio, el biochar superó a la arena y al coque como sustrato. Alcanzó un 99% de eliminación de amonio, 85% de DQO y 98% de contaminantes emergentes. Estos valores proceden de ensayos controlados, no de la instalación de Rubí.
El diseño híbrido mantiene el alto rendimiento. El sistema combinó un humedal flotante con otro de flujo horizontal. Con biochar, mantuvo más del 99% de eliminación de contaminantes emergentes. El rendimiento se sostuvo con distintas cargas hidráulicas, según los autores. El análisis mostró además una reducción del 70-80% en la complejidad química.
El sistema híbrido con biochar superó el 99% de eliminación
Claves de diseño, limitaciones y aplicaciones en EDAR
La tecnología aún afronta retos de diseño. La principal limitación de los humedales es su gran demanda de superficie. El biochar reduce ese espacio, pero no lo elimina por completo. También influyen la temperatura, el riesgo de colmatación y la vida útil del material. Por eso el piloto de Rubí busca confirmar estos datos a escala real.
El sector puede aprovechar esta solución. Los humedales con biochar sirven como tratamiento cuaternario en EDAR municipales. También encajan en la reutilización de agua para riego o usos industriales. Su bajo consumo energético los diferencia de la ósmosis o la oxidación avanzada. Además, aportan biodiversidad y valor paisajístico al entorno de la planta.
Los humedales con biochar encajan en la reutilización de agua
Conclusión
Rubí marcará un punto de referencia. El proyecto llevará a escala real una tecnología probada en laboratorio. Si los resultados se confirman, los humedales con biochar ganarán terreno. Serían una opción sostenible y económica frente a los tratamientos cuaternarios convencionales. El sector del agua seguirá de cerca esta prueba en los próximos años.
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